
Lentamente y en silencio el español Miguel Ángel Jiménez logró colarse en lo más alto de las posiciones en el Abierto Británico, con un jornada casi tan espectacular como el clima que acompañó la primera ronda en Turnberry.
El colombiano Camilo Villegas firmó una tarjeta de 66 golpes
Dos birdies consecutivos en el 17 y 18 sellaron la tarjeta de 64 golpes del español, quien quedó cómo único líder con un golpe de ventaja sobre los estadounidenses Tom Watson y Ben Curtis.
En total fueron seis birdies sin errores para el español, en el 2, 6, 7, 9, y los antes mencionados 17 y 18.
Sin embargo, la historia del día estuvo a cargo del veterano Watson, cinco veces ganador de majors y campeón del Abierto Británico en 1977 en el épico “Duelo bajo el Sol” contra Jack Nicklaus.
Watson pegó primero en la amena mañana del jueves, firmando una tarjeta de 65, cinco bajo par, y logrando su score más bajo en el Abierto desde aquella de 65 que firmara en la segunda ronda de 1994, la última vez que se jugó el torneo en Turnberry.
Si Tiger Woods quiere ganar el 138º Open Championship, tendrá que hacer lo que no pudo lograr en ninguno de los dos primeros majors del año -ganar viniendo desde atrás.
En un mal día, el Nº 1 del mundo luchó para cerrar una tarjeta de 71, pegando golpes para todos lados, que lo llevaron a cometer cuatro bogeys. Tan malo fue su día que ni siquiera pudo seguirle el ritmo a los jugadores de su grupo: el inglés Lee Westwood y el japonés Ryo Ishikawa firmaron sendas tarjetas de 68.
Cuando la ronda terminó, Woods volvió al driving range para trabajar en su swing, que lució horrible con su mano derecha saliéndose del palo. Sus primeros signos de frustración se vieron en el hoyo 3, cuando abanicó el palo con bronca y murmuró algo por lo bajo. Hacia el final del día, repitió esa acción varias veces.
El campeón defensor Padraig Harrington firmó una tarjeta de 69, uno bajo par, con dos birdies y un bogey en la jornada. El irlandés espera convertirse en el primer jugador desde Peter Thomson en 1954-56 que gana el Open durante tres años consecutivos.
El argentino Andrés “Pigu” Romero fue el mejor de los argentinos y quedó en posición expectante luego de dos birdies en los hoyos finales, 17 y 18. En total fueron seis birdies para el tucumano, pero una mala racha en el 12 y 13, con bogey y doble bogey respectivamente, le quitaron la chance de quedar más cerca de la punta. Su tarjeta fue de 68 golpes.
El Pato Angel Cabrera logró recuperarse de un doble bogey en el 12 y luego de dos birdies, en el 13 y 17, terminó el día con una tarjeta de 69 golpes. Se sabía que este no era el campo preferido de Cabrera, quien de todos modos se encuentra en posición de volver a dar una sorpresa en un major, luego de sus triunfos en el Masters de Augusta y el U.S. Open. En total fueron cuatro birdies, un bogey y un doble bogey para el jugador oriundo de Villa Allende.





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