Dicho así parece fácil pero resulta quizá el mayor de los esfuerzos que se plantean el 90 % de los golfistas.
Creo que hay mucho de mental en todo este tema y por supuesto algunos elementos físicos que influyen directa o indirectamente en cumplir semejante propósito.
Lo primero es saberse reconocer a uno mismo.
¿Qué quiere decir exactamente esto? Sencillo: uno debe saber que posee limitaciones. Limitaciones que pasan por las obligaciones diarias, las económicas, las físicas, las familiares, en fin, unas cuántas que nos impiden por ejemplo, jugar o practicar golf cuatro veces por semana; con lo cual, debemos conformarnos con “conseguir” un sábado o quizá también un domingo para jugar uno o dos partidos por semana y hacer un esfuerzo descomunal para lograr concentrarnos y olvidarnos del mundo cotidiano.

La realidad es otra: nuestra principal actividad, de la que comemos y vivimos no es el golf, simplemente le dedicamos un pequeño porcentaje de nuestro tiempo -libre- pero a veces, sin poder dejar de pensar en las cosas que nos preocupan todos los días. Con lo cual, identifiquemos esto cada vez que salimos del tee del 1 si pretendemos bajar esos 100.
En la práctica eso se traduce en un pequeño acto de humildad (muy distinto al de conformismo), que se materializa tratando de no hacer 400 yardas con el primer drive en la salida.
Aceptemos unas 200 yardas bien pegadas por el medio del fairway con nuestra querida madera 3 (¿alguno de Uds. antes de salir se toma el trabajo de ir a la cancha de práctica y “aflojarse” con un balde de 50 pelotas?, como me imagino la respuesta, entonces reafirmo la sugerencia: Salida con madera 3).
A pesar de lo dicho, no estoy hablando de lo más difícil… entonces aquí va la verdadera propuesta.

Verán rápidamente dos cosas: es asombroso darse cuenta de la cantidad de golpes de más que se hacen en esa zona y cómo queda reflejado muy gráficamente que lo menos difícil no es la salida ni el segundo tiro… entonces el objetivo cambia: tratar de ser más preciso cerca y arriba del green (vale lo mismo un tiro de 300 yardas que un putt de 25 cm. Esto es una verdadera injusticia…).

También veremos y entenderemos que es mucho más importante practicar el pitching y el putter que ir a matarse reventando pelotas en el “driving range”.





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#1beira Ciffonimarzo 27, 2009, 7:03 pm
Me parece muy buen consejo lo que dicen, lo tomare en cuenta para mi juego. Les contaré
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